Para muchas personas, hay una constante interrogante sobre si realmente se ensanchan nuestras piernas al correr. El running es un deporte que involucra muchos músculos, incluyendo los muslos y los glúteos, los cuales son receptores de grasa.

Si bien es sabido, el ejercicio aeróbico o actividad cardiovascular, es una manera de quemar calorías y reducir la grasa en el cuerpo. Cuando perdemos grasa, el volumen corporal también reduce y de esta manera nuestros músculos se vuelven más duros y fuertes. Así que no es del todo incorrecto creer que después de correr se ensanchan los músculos.

Para poder comprobar esta teoría y determinar si es cierto que correr ensancha las piernas se debe hacer un estudio desde un punto inicial y tomar en consideración varios aspectos del corredor.

 

Si se trata de corredores delgados, sus piernas ganarán algo de masa muscular. Esto se debe principalmente a que teniendo poca grasa, la musculatura puede apreciarse mejor y se verá más definida. Si se trata de corredores gruesos, estos perderán grasa y a pesar de ganar masa muscular, se apreciará una notable pérdida de volumen. Para ambos casos es recomendable tener una alimentación saludable.

Si tomamos como referencia los sistemas de entrenamiento, la preparación para carreras o maratones requieren de esfuerzos por parte del atleta, el cual debe someterse a pruebas de resistencia prolongada, generando así una tipología muscular fina. Cuando se trata de pruebas de velocidad con distancias desde los 60m hasta los 800m, el atleta se somete a pruebas de potencia elevada, las cuales están acompañadas de un desgaste en los tejidos.

Podemos fijarnos en las figuras de quienes corren maratones y las de aquellos que compiten en carreras cortas y explosivas, cuya musculatura en la zona de sus piernas es considerablemente diferente.

Cuando se busca perfilar la silueta y mejorar la forma, el entrenamiento anaeróbico juega un papel fundamental, ya que al realizar un deporte funcional por un tiempo prolongado, se estará utilizando la grasa como energía. Se puede decir que el running, y otros trabajos aeróbicos, no agrandan ni ensanchan las piernas, por lo cual no se puede pretender que solo por correr alguien se va a poner fuerte.

Todo esto se resume en que por correr no se gana masa muscular, sino que más bien se define. Así que no debes preocuparte por tener piernas anchas o con una musculatura marcada solo por correr.

Y si lo que buscas es que tus piernas se fortalezcan, además de las actividades de running, también debes ejercitarte con fuerza de manera regular para que tus piernas logren esa forma que tanto deseas. El trabajo de fuerza es fundamental para lograr este objetivo.

Según el tipo de entrenamiento, la frecuencia del mismo y la dieta que sigas, el tamaño y forma de tus piernas pueden ser modificados. Debes tener claro todos los aspectos  que juegan un papel en este proceso y definir cuál será tu plan de acción para lograrlo.  Si se trata de una meta personal, trabaja fuerte para alcanzarla. Debes saber también que la genética tiene mucho que ver en tu silueta y no solo en la forma de tus piernas, sino en la de todo tu cuerpo.

 

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

 

 

 

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