Hoy quería compartir con vosotros una de las facetas que mas me gusta de la alimentación. Sabemos que una alimentación correcta nos permite crecer, mantener nuestros órganos sanos, andar, saltar, respirar… Una de las cosas que yo no sabía es que es indispensable para mantenernos lozanos, no ponernos malitos y, en la medida de lo posible, no padecer de alteraciones, como pueda ser una alergia alimentaria o una enfermedad.

Manteniendo una dieta racional y equilibrada se le puede echar una gran mano a nuestras defensas. Y repito, salvando excepciones, con una dieta racional y equilibrada podemos mantener a nuestro cuerpo funcionando a pleno rendimiento. En estos meses fríos no viene nada mal tener nuestro sistema inmunitario fuerte y preparado para decirle unas cuantas cosas al virus de turno que se digne en aparecer.

Para los que recuerden esta serie, aquí tenemos un linfocito T helper ( el guardian que señala dónde está la infección) que guía a otros linfocitos T efectores para que acaben con ella. Al fondo hay un macrófago precioso devorando la infección.

Nuestro cuerpo es capaz de defenderse de las infecciones de múltiples maneras. Las mas importantes podrían ser las siguientes:

  • Inflamación
  • Destrucción de la infección

Si queremos mantener el tono de nuestras defensas hay que poner en práctica una regla DESEES.

Deporte, selenio y estrés. O preferiblemente, no estrés. Y quizá añadiría algo mas. Exponte. El sistema inmunitario existe para defendernos, dale trabajo. Pasa un día en el campo y tócalo todo, que te lo mereces.

El deporte: Quema grasa, que entre otras cosas es donde se acumula la mayor parte de las toxinas que ingerimos. Previene la obesidad, la diabetes, la hipertensión, enfermedades inflamatorias, mejora la flora bacteriana de la piel y del digestivo. Mejora la circulación, libera opioides (las famosas endorfinas), alivia la inflamación. Y te pone más guapo, que caray.

El selenio: Significa “El resplandor de la luna” y es un mineral que encontramos en multitud de alimentos que hayan tenido contacto con la tierra, como puedan ser el pan, los frutos secos, los cereales, las patatas o algunos vegetales de hoja comestible. Una forma de defensa de nuestro organismo consiste en elaborar agentes oxidantes muy fuertes y para que no se descontrole se necesitan agentes antioxidantes que nos protejan. El selenio cumple esta función antioxidante.

El estrés: Mi favorito. Y por dos hechos aplastantes. El estrés generalmente conlleva un descuido de la alimentación y sobrepeso ( el cuerpo entiende que debe prepararse para resistir el estrés y se dedica a acumular grasas) y deprime las defensas y la reproducción (El estrés libera corticoides, que se usa en medicina, entre otras, para preparar a los pacientes de trasplantes para que no lo rechacen)

En resumen, apaga los “lujos” del cuerpo para la supervivencia del individuo. Y eso pasa factura.

Mi consejo, y lo que trato de poner en práctica en el día a día, es que nos deshagamos o aprendamos a manejar las situaciones de estrés, que cuidemos nuestra alimentación y que disfrutemos realizando deporte. De esta forma, sí que nos pondremos un bufanda invisible que nos defenderá. Winter is coming…

 

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